OJO Si usted es Padre, Madre o Acudiente, y quiere solicitar refrigerios ante la Secretaría de Educación

Los invitamos a seguir los 5 pasos del instructivo emitido por la SED (Para ver instructivo click Aquí)

El departamento de orientación de la institución informa que el canal de comunicación(Correo Electrónico), será teniendo en cuenta horarios y jornadas. Para ver los nombres, sedes, jornadas y correos electronicos hacer Click Aquí 

YA ESTA PUBLICADA LA SEGUNDA GUÍA CLASSROOM  del departamento de orientación click aquí

       AULAS VIRTUALES

       TOMADAMISTAS

DC-Mediaplayer

  • HIMNO BOGOTA DISTRITO CAPITAL
  • HIMNO COLEGIO TOM ADAMS
  • HIMNO NACIONAL DE COLOMBIA

ACOMPAÑAMIENTO EN LA ESCUELA: UN ASUNTO DE APRENDIZAJE COOPERATIVOÁ

 

Vivimos en una sociedad cada vez más plural, tanto sociocultural, política como étnica. Cada persona es un mestizaje puro; de hecho, somos una inconmensurable manera de pensar, oler, transpirar y sentir. Entonces, en este cúmulo de matices, policromías de pareceres, es donde emerge el mundo de la escuela, haciendo que el aprendizaje y el conocimiento se conviertan

en los procesos que gravitan la dinámica de los establecimientos educativos; no obstante, estos preceptos no se dan en el vacío, requieren el encuentro de sujetos en el universo de las interacciones, entendidas estas, como relaciones entre entidades (objetos, sujetos, partículas) que se perturban unas a otras, haciendo que se afecten mutuamente. En ese sentido, el trabajo cooperativo se erige como una herramienta útil para afrontar buena parte de los retos educativos, para interactuar a partir de las diferencias y dar cuenta de dicha pluralidad.

 

El diálogo como recurso fundamental del trabajo cooperativo, se convierte en el eje de las interacciones entre: estudiantes - estudiantes, estudiantes – docentes, docentes - docentes y, docentes – padres de familia; haciendo posible la interlocución, la puesta en escena de argumentos, abriendo la oportunidad de extrañarse y asombrarse del mundo del otro, de los otros, de uno mismo y de los juegos que se tejen constantemente en el entramado del mundo que se reelabora constantemente; permitiendo que muchas situaciones sean útiles para recrear símbolos y significados a partir de las interpretaciones que se den en ese  encuentro de experiencias, consideraciones y saberes. En este recrear(se) el(la) docente juega un papel fundamental como guía y como acompañante; pues el acompañamiento, desde el punto netamente semántico significa unirse con alguien para ir a donde él va al mismo tiempo con otro; es decir, significa participar en y con los sentimientos de alguien; por ello, en este proceso se conjugan simultáneamente tres lógicas: La intención (relacional con el otro), pues supone que obedece a voluntades que se contrastan, que se complementan y propenden a la consecución de un objetivo; lo espacial (en un lugar), es decir, la construcción debe darse en un sitio especial y, lo temporal (en momentos especiales), lo cual implica que la acción está sujeta a un orden cronológico; de ahí que cuando compartimos con estudiantes en los pasillos, en el patio, en las canchas, en la biblioteca o cualquier sitio del colegio, puede ser comprendido como una estrategia de aprendizaje cooperativo, implica concebir estos espacios de encuentro con matices diferentes al de “vigilancia”. De hecho, estos lugares se convierten en escenarios para vigorizar situaciones de aprendizaje matizados por la mediación directa con el educando en ambientes diferentes al aula de clase; se trata de cimentar la idea de que no solo se aprende en clases formales y, por consiguiente, cualquier contexto es apropiado para interiorizar aprendizajes, valores, principios y actitudes. Asuntos como el llegar puntual al sitio donde desempeñamos una labor o actividad comprometida (como llegar temprano al salón de clases), el saber valorar la diferencia de opiniones, el saber tomar decisiones ante una situación particular (lanzo o recojo un papel), el hacer una formación en el patio del colegio, jugar y compartir en las canchas, entre otras; se convierten en situaciones de reflexión que podemos utilizar para potenciar formas de aprendizaje: una modificación de la conducta, un aprendizaje que es necesario modelar, la construcción de un concepto, la apropiación de saberes compartidos, plantear soluciones alternativas ante una situación problémica en particular, hábitos de lectura, qué significa y qué entiendo cuando expreso tal afirmación, etc.  

 

Al hacer acompañamiento sincero y oportuno, puede convertirse en acción valiosas para afianzar diferentes procesos que el colegio Tom Adams viene construyendo, como por ejemplo: escuchar, comprender al otro, discutir con argumentos, exponer diferentes puntos de vista, cimentar el perfil del estudiante, desarrollar y fortalecer la autonomía, cumplir los compromisos y los acuerdos, generar un clima escolar en torno a la confianza y no a la persecución ni al castigo. En efecto, podemos configurar un ambiente democrático con la voluntad conjunta de docentes, estudiantes y directivos que posibiliten poner en marcha la teoría social del aprendizaje; es decir, donde el aprendizaje ocurre en actos, consistentes en aprender de las consecuencias de las propias acciones, pero en reciprocidad con el otro. En estos términos, podríamos inferir que es necesario y oportuno elaborar otras miradas frente a la disciplina escolar; en efecto, replantearnos lo que usualmente concebimos como control y castigo, la salvaguarda del orden, lo éticamente correcto, y otros tantos asuntos por discutir.

 

Entonces, este tipo de acercamiento estaría en consonancia más con el ir juntos ante un objetivo o meta propuesta, y no a la restricción de voluntades y derechos; pues esto último, tal como lo plantea Michel Foucault, en el libro Vigilar y castigar, nacimiento de las prisiones se encarga más de una estrategia correctiva orientada al dominio sobre los reclusos……… una empresa de modificación de los individuos que la privación de la libertad permite hacer funcionar en el sistema legal”. Por ello, la estrategia de acompañamiento y los roles asumidos por los actores es variado, respeta los acuerdos, a los compromisos y al imaginario de civilidad que estamos edificando; por consiguiente, en este proceso hay definitivamente relaciones de subjetividades, presume encuentros entre mundos que posiblemente comparten o no supuestos e imaginarios; donde el acompañante acepta que el acompañado esté con él en un proceso de alteración mutua; esto es, un proceso donde prima la alteridad. A ese respecto, puede pensarse que el acto pedagógico constituye una relación intersubjetiva y no dicotómica como lo planteaba la visión clásica y mecánica de objeto-sujeto. De hecho, el encuentro como semejantes permite que, aunque el docente sea el adulto que proporciona patrones desde lo contextual, vivencial y conductual; además, permite conversar como semejantes sobre asuntos públicos; es decir, que están ahí a la luz del transeúnte para reflexionar sobre ello para imaginar, para proponer y para actuar en función de lo deseable como colectivo.

Expuestos estas cortas reflexiones acerca del acompañamiento como estrategia de aprendizaje cooperativo, es de recalcar que esta construcción debe estar sujeta a la confrontación y contrastación constante con cada coequipero, no puede darse per se; los protagonistas y antagonistas confluyen en escenas que se recrean constantemente, que se proyectan y se prospectan en el legítimo teatro de la escuela que se transforma y cambia continuamente. Por ello, la invitación en este año que comienza es que podamos emprender un viaje donde cada actor (maestr@ -estudiante) sea a la vez constructor de cada episodio de esta película (proceso de enseñanza); de ahí que, en equipos de trabajo organizados por ciclos escolares de aprendizaje, vamos a responder por escrito las siguientes preguntas en la fase de planeación:

  • ¿cuál es el colegio que soñamos?
  • ¿qué queremos hacer?, ¿qué queremos lograr?,
  • ¿qué tenemos que hacer para lograr lo que queremos hacer?,
  • ¿cómo nos organizamos por ciclos (docentes y estudiantes)?
  • ¿quiénes participarán en esta empresa colectiva?,
  • ¿en cuánto tiempo haremos lo comprometido?
  • ¿qué mecanismos requerimos para realizar nuestra tarea?,
  • ¿quién o quienes nos pueden ayudar?.
  • ¿en función de qué vamos a evaluar el proceso planteado?
  • ¿qué estrategias de evaluación acordamos para autorregular el proceso?.

 

Luego, vale la pena tener en cuenta las siguientes reflexiones que nos pueden facilitar a ambientar la propuesta en torno a una visión interdisciplinaria:

  • ¿Cuál es la ilación de los desempeños, competencias, habilidades y procesos de pensamiento, y los contenidos a nivel de formulación de mi área con las demás áreas y su pertinencia?.
  • Prospectar acuerdos con los (as) estudiantes y docentes sobre el porqué, para qué, y cómo se va a aprender, enseñar y evaluar en torno al proyecto.

 

 

Cordialmente,

 

Juan B. Cortés

Rector.

 

 

Á Juan B. Cortés, Lic. Química, Magister Ciencias Meteorología Unal; Rector Col Tom Adams IED. Documento elaborado como insumo para la semana de desarrollo institucional del año 2018